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La Peligrosa Orquesta Uncamacaro
Información del álbum

Alberto Camacaro: Voces, guitarra, bajo, piano, sintetizador, batería, percusión latina, drum machine, melodica y saxo. (Compositor: Todas)

Giulio Tafa: Coros, bajo, rap. (Compositor: La Pasamos Bien)

Miguel Molina: Percusión, sintetizador, voces. (Compositor: Día)

Marco Nava: Voces y mastering.

Pablo Paredes: Co-producción, concepto.

Francisco Zambrano: Batería.

Adrián Camacaro: Bajo.

Albert Dugarte: Coros.

Fernando Cermeño: Coros.

 

Bio y agradecimientos.

Un coma diabético me llevó a una situación cercana a la muerte, La Peligrosa Orquesta fue una excusa para mantenerme vivo, para buscar la creación aún siendo consiente de la inevitable destrucción, es un proyecto de música experimental que empecé a trabajar en Mérida – Venezuela, tras unos años viviendo y estudiando producción en Buenos Aires – Argentina. Latin, electronica, rock, este disco fue una oportunidad para ser libre, sin ambiciones comerciales, queda como obra, como una fotografía sonora, de aquellos últimos años en casa, que fueron los últimos de muchos más, inevitable extrañar el aire puro de los Andes venezolanos, en nuestra pequeña pero linda ciudad, para Mérida, mi recuerdo.  

Gracias al apoyo invaluable de mi familia, que me permitió convertir una habitación de la casa en un home studio, a mi hermano Adrián, compañero en esta aventura, y a mi banda Tensión Cero, me pude embarcar en la travesía de componer, grabar y editar un álbum autentico. 

Fueron muchos quienes aportaron con amistad y talento: Miguel Molina me dio el privilegio de grabar con él una improvisación, con el mantra «Día», una forma de drenar lo que sentía en el país, sin dudas, Miguel es un referente para toda una generación de músicos venezolanos. Pablo Paredes (Virtual Animal, Tensión Cero) ha sido un incondicional en todo el proceso, invaluables consejos y el talento audiovisual. Giulio Tafa (Virtual Animal, Tensión Cero) otro de mis hermanos, con quien compuse uno de los temas más divertidos del disco: «La Pasamos Bien», el flow de su bajo por siempre retratado, el rap italo-venezolano, un placer hacer música juntos. Marco Nava (Aco, Tensión Cero) le dio nueva vida a La Peligrosa Orquesta, masterizamos en su Home Studio en Tenerife, allí agregamos sus voces a «NQQTDNELC», un huracán nos obligo a encerrarnos pero fue la excusa para conversar sobre el arte, por suerte Ari Tafa pudo filmar todo para Digital Filosofía. Francisco Zambrano (Sam Francisco) con quien grabamos una increíble sesión de baterías en el estudio de Leo Rodriguez en Mérida, Marco Imperatori editaría los audios que terminaron siendo utilizados en la producción. Albert Dugarte siempre detrás del escenario, coordinando, pero también en los coros de «Oigo tu voz» junto a Fernando Cermeño y Giulio Tafa. El talento de Clarisa Benbaman fue fundamental en buena parte del material audio-visual que rodamos.

Quiero agradecer también a Waldir Barranco, la cultura de nuestra ciudad, debe mucho a un precursor de la movida y buen amigo. A la familia Contreras, y a Carlos Prato, el circuito Lider ha sido indispensable en la promoción de nuestro talento regional y nacional, a Julio Díaz quien siempre apoyó nuestros proyectos musicales desde La Mega. A Cao Wilde, por el aguante, ser parte de la familia Wilde Sunglasses es ser parte de una generación de creativos iberoamericanos. 

He decidido publicar La Peligrosa Orquesta después de varios años, lo hago sin ambiciones, porque he disfrutado mucho escuchando el proyecto y quienes también lo hicieron en el proceso de creación, me lo han pedido o quieren compartirlo. Hacer música con libertad total es algo que recomiendo, olvidar a la «audiencia», con todo el respeto, asegura el disfrute y mejora el autoestima. Experimentar y encontrar resultados inesperados o incontrolables, tiene un efecto positivo para la curiosidad artística, abre la mente para quien está buscando ampliar el conocimiento.  

Desde otro continente quiero enviar mi mensaje de apoyo a todos los que hacen música y arte en Venezuela, especialmente en Mérida, gracias por mantener viva la llama de la cultura. 

También a mis amigos: Claudio Sardi, Sergio Villasmil, Diego Ortiz, Andrés Silva, Andreina Tejada, Marco Quiara, Yinet Colmenares, Vanessa, Cristóbal Celis, Daniela Barroeta, Violett Nahas, Cristhian Simiele, Manuel Lacruz, Delgica Díaz, Asdrubal Gomez, José Humberto Zerpa, Anaveronica Rodriguez, Diego Rimer,